11.29.08
Practicando el pádel en Jimena…
Pero no en las pistas, nada de eso, nuestros gobernantes parece que prefieren los juzgados, y es que a pasarse la pelota no parece haber quien les gane.
En las últimas semanas han ido a declarar al parecer, como testigos o imputados, una docena de miembros selectos de la sociedad Jimenata, entre los que destacaron arquitectos que visaron proyectos en no urbanizable, concejales ilustres que fueron cegados por la urbanización masiva y no conocen ni a sus hermanos (igualito que les pasó a Guerra o Chaves, sin ir más lejos), delinetantes, agentes de policía, responsables de empresas mancomunadas, e incluso la secretaria general, que parece no querer hundirse tampoco con el barco… y es que a estas alturas, ya ha gritado aquello de ¡las mujeres y los niños primero!, y hasta Super-Gómez anda con el chupete en los labios por si cuela y le dejan subir al bote.
En esta trama urbanística que está resultando el caso de “Los Chorros”, primero fue Pascual quien dijo que los había denunciado porque no iba a dejarse imputar, “que ahora le imputan a uno por cualquier cosa…” y es que es curioso el caso de la amnesia del primer edil, que no parece recordar las sesiones de gobierno anteriores donde firmó y consintió todo lo habido y por haber.
Esas declaraciones dejaban en mal lugar a Fernando Gómez, ex-edil de urbanismo y quitavergüenzas del mandamás municipal, Andrés Beffa, a quien cubre en su responsabilidad, al menos de momento, por sus más de 40 mil euritos anuales que le han conseguido en otro cargo público. En ese momento va Fernando y, como no puede ser de otra manera, de un raquetazo echa la pelota a quien cobra más que él, por si aguanta la vela mejor, declarando que es la secretaria general quien manda los expedientes al juzgado, y que él por no conocer, no conoce ni a su hermano. Lo que hace el miedo delante del de la toga, ¿eh?.
La secre por su parte, no parece que quiera aguantar mucho, y devuelve el pase confirmando lo que ya antes habían dicho otros, como los agentes de indisciplina urbanística, y es que primero se construye y luego se legaliza, si se puede. Además, y quizás lo más grave del asunto, deja claro quien da la orden de que algunos expedientes queden en un cajón y no se remitan a la autoridad: el Alcalde.
Y de este modo el círculo se cierra, y volvemos a tener al primer edil en el punto de mira. ¿Asumirá que ha dado la orden de que algunos expedientes, sobre todo de familiares y amigos de la familia socialista, queden en un cajón y no se las vean con el juez como el resto de los mortales?, ¿echará la pelota a otro jugador?, ¿para cuándo apareceran en escena las viejas glorias a dar la cara?… por lo que se ve este culebrón aún le quedan incógnitas y nuevos personajes que lucirse en escena.
De momento, parece que ha salido un extra de excepción: ARCGISA. Y es que a los responsables de la empresa pública no les ha hecho ni pizca de gracia que les llamen a declarar, y ha remitido un informe donde se desmienten las afirmaciones de Collado, Gómez&Gómez, y otros del clan que tratan de salir como puedan del lio judicial en el que ellos mismos se han metido, por querer utilizar a sus vecinos como peones de su monopoly local.
Pese al desconocimiento de los responsables locales, ARCGISA confirma que ya desde el 2.006 se les pidió presupuesto para urbanizar Los Chorros, e incluso que se habían reunido con el ex-edil de urbanismo, ese fantasma que nunca sabe ni está en ninguna parte por lo visto, pero que luego les fue rechazado porque el Ayuntamiento (bonita palabra para definir la mafia local) había seleccionado una oferta mejor… ¿adivinan cuál?… pues la del hermanísimo, desconocido eso sí, de algún edil jimenato…
Esperaremos las nuevas entregas de esta serie documental sobre los pases de pelota entre responsables públicos. Parece que el último se la queda, pero falta saber quién será.
11.09.08
Parking apto para todoterrenos
Con el patrocinio de la ELA de Tesorillo, y la colaboración del Ayuntamiento de Jimena.
No se entiende de otro modo que aún hoy en día puedan permanecer las calles de este modo, a riesgo de que alguien destroce el coche o se caiga a una zanja de medio metro.
O igual es que nuestros ilustres gobernantes no pasan por la zona.

