11.18.07

Palabra de Pascual

Publicado en Opinión en 4:49 pm por Administrador

Estos días hemos leído en algunos blogs el despliegue de un autobús para enseñar a los jimenatos qué es eso de la banda ancha. Por suerte en Jimena, la Estación y Tesorillo ya lo saben, aunque a precios más caros que en zonas vecinas, pero no podemos decir lo mismo de San Pablo, donde conectarse a la red puede ser un acto de fe.

Fray Pascual promete de nuevoFray PascualPuede que el autobús sea, por fin, el cumplimiento de la palabra de quien prometió -como tantas cosas- al poco de su nombramiento como Concejal impulsar las nuevas tecnologías en el municipio…. ¿y qué hizo?. Promesas al viento que ya auguraban el valor de su palabra.

Desde luego la palabra de Pascual no va a misa.

11.16.07

¿Jimena información?

Publicado en 3118 en 4:29 pm por Administrador

Porque información es lo que falta, puede que en breve las colaboraciones prometidas aporten algo más que opiniones a estas páginas.

Hay muchos datos pendientes de salir a la luz pública, pero saldrán, por más que les pese a algunos que dan palos de ciego tratando de matar al mensajero.

De entrada un adelanto sobre los nuevos cargos de ciertas personalidades. Se comenta en algunos foros cuál ha sido el premio de consolación de quien aspiraba a sustituir al antiguo señor del reino, hoy en el exilio aunque con una compensación económica acorde a la patada recibida, aunque lo que no se dice es cuánto subirá su caché gracias a estos cargos añadidos…. ¿alguien lo adivina?. Pues sí, cobrará más que su Alcalde oficial, aunque menos que el oficioso, que desde que se nos ha hecho internacional puede que hasta le paguen en divisas.

11.07.07

¿Enchufados o colocados?

Publicado en 3118 en 11:27 am por Administrador

Me comentaban ayer la colocación del antiguo señor del feudo, exiliado por orden de su secretario provincial por más que quieran disimularlo, en la ciudad de Algeciras que tan poquito le gustaba. Pero claro, el sueldo hace mucho.

En este sentido, es importante diferenciar entre enchufes y colocaciones. Por eso me comentaba un amigo que este elemento no ha sido “enchufado” como pudiera pensarse, si no colocado. Los enchufes son puestos ya creados en los que, en lugar de entrar la gente por su preparación o disposición, entra el que interesa al personaje en cuestión que mueve los hilos.

Las colocaciones en cambio son distintas, porque nadie se atreve a echar a un enchufado para meter a otro, hay muchos estómagos agradecidos y no conviene que ninguno se revuelva, así que, ni cortos ni perezosos, creamos más plazas a medida y todos contentos.

De este modo, el número de puestos inútiles, creados tan sólo para pagar favores pasados, consiguiendo que el trabajo que pueda hacer una persona competente lo lleven entre docenas de incompetentes, van creciendo de forma exponencial. Hasta que la bolsa explote, que puede ser más pronto que tarde viendo como van los índices de mercado.

En fin, a nadie sorprende desde luego la colocación de quien mintió durante tantos años para hacerse un hueco el resto de su vida. Igual que hay fontaneros, electricistas, administrativos… también hay mentirosos profesionales, es lo que tiene la modernización de Andalucía, y sus nuevas especialidades laborales.

11.04.07

El champú de la Secretaria

Publicado en 3118 en 1:40 pm por Administrador

Debe ser Loreal, sin duda, porque a todos responde con los mismos argumentos jurídicos: “porque yo lo valgo”.

Si ya se hizo famosa en su día por las peticiones más estrambóticas que puedan imaginarse, en estos días nos deleitó con sus últimas ocurrencias para demostrarnos, una vez más, quien manda en el feudo. A partir de ahora nada podrá consultarse en el Castillo si no se le rinde pleitesía, faltaría más.

Por si alguien dudaba quien manda realmente en un Ayuntamiento, corre el rumor de que ese puesto está dotado con diez millones de las antiguas pesetas anualmente, con lo que pasaría con creces el del supuesto Alcalde, hoy enfrascado en peleas intestinas por demostrarse a sí mismo -a los demás ya no puede convencerlos- que él decide algo en su cargo.

Es lo que ocurre cuando debes tu cargo -y lo que es más importante, su sueldo- a los eternos segundones, a los que nadie querría como números uno pero que se las apañan para manejar los hilos de sus marionetas preferidas.

No es un secreto que algunos intentos han acabado a tortas -y no precisamente de aceite-, pero como en su día hicieran el “Alcalde del Destierro” y su cenador favorito -no es errata, es por las cenas que se zampa- en varios comités locales, no llegará la sangre al río. Si acaso, algún cardenal que otro tras las oraciones.

Los sueldos reales son demasiado suculentos, y si los perdieran no sabrían a qué dedicarse, así que se arrodillarán todo lo necesario para mantenerlos.