05.28.06
De expropiaciones y otras lindezas
Si hace unos meses, concretamente en Noviembre, el Concejal de Urbanismo ordenaba entrar por la vía de las excavadoras en un solar de la calle Fuentenueva, hoy parece querer echar tierra sobre el asunto.
Dicen las malas lenguas que en Jimena, que desde la época de Carracao -hoy en el exilio como senador- ha sido un intercambio de todos conocido la ocupación de ejido a cambio de la militancia en el PSOE. Sería curioso comprobar cuantos "usurpadores", como los llama el PSOE con la boca pequeña, tienen el carnet de Socio-listo, y más aún cuanto tiempo hace que lo rompieron los que han visto lo rápido que el PSOE lo necesita tras su salida.
Sea como fuere, Fernando Gómez, alias "El Padrino" por su defensa de las ocupaciones familiares (si es que, ya se sabe, la familia es la familia), no parece dispuesto a regular el ejido público. Él sólo echa a los vecinos, cuando hace falta, como por ejemplo cuando alguien le rompe el carnet del PSOE en las narices… vamos, sólo con causas justificadas.
No es la primera vez que Gómez utiliza su puesto para la "causa familiar", sólo hay que recordar el caso Tréveris -que por cierto también está viendo como lo resuelve, porque ya huele-, y sus pinitos como matón de barrio cuando amenazaba a los inmigrantes si colaboraban con la oposición, por lo que a nadie sorprende que se tome la justicia por su mano -si a eso se le puede llamar justicia- y mande a empleados fantasma a hacerle el trabajo sucio. Lo de fantasmas, no va con segundas, si no porque cuando se le pregunta nunca se acuerda de a quien manda…
Esta semana le toca "recuperación de oficio", pero curiosamente tanto los ediles como los técnicos parecen padecer una curiosa amnesia. Nadie se acuerda de la entrada en ese solar en Noviembre, ni las declaraciones de Gómez en Diciembre sobre que no tenía que notificar nada, y que si alguien tiene dudas que se lea el manual del mafioso jimenato, debajo de su foto. Al final resulta que todo empezó a finales de enero, cuando ya estaba el solar totalmente vacio, los interdictos puestos, y entonces se dá cuenta que más allá de Barría, tras la niebla, existe un país donde los ciudadanos tienen derechos…. igual otro día se acuerda antes.
Si es que, como no puede ser de otra manera, en el Feudo de Jimena los vecinos no tienen derechos, sólo deberes -y no pocos-, y los gobernantes pueden despojarles de las tierras tiempo atrás concedidas si no pagan los impuestos prometidos, en este caso la afiliación al PSOE.
Aún no se sabe si el PSOE incluirá finalmente la totalidad de las actuaciones en este caso o, como en otros, estos curiosos casos de amnesia puntual se reflejarán en los documentos públicos, que luego suelen presentarse en otras instancias como "pruebas irrefutables" de la transparencia de sus actuaciones. Aunque una cosa es transparencia, y otra el borrado de las actuaciones, no parece interesarles la sutil diferencia.


